El Relator Especial de la ONU para los derechos humanos al agua apuesta por la regulación para superar el complejo debate sobre gestión pública o privada del agua

18 Septiembre 2017.

Léo Heller alerta sobre el populismo: “Hay una emergencia global de Gobiernos populistas que puede llevar a políticas que pongan en peligro los derechos humanos”

El Relator Especial de Naciones Unidas para los derechos humanos al agua, Léo Heller, ha destacado hoy que la forma de superar el conflicto entre la gestión pública y privada es la regulación. “Sé que este tema es muy controvertido, también en España. En lo que se refiere a los derechos humanos, no hay una preferencia, lo importante son los resultados”, ha destacado Heller en la inauguración del Foro de la Economía del Agua celebrado en Barcelona. “Lo que es importante es que haya un modelo regulatorio” sólido, ha recalcado. El Relator Especial de Naciones Unidas ha señalado que los problemas han surgido en aquellos países donde “la regulación es muy débil o no hay regulación en absoluto. El agua es un bien vital que debe ser regulado para garantizar el interés general”. Heller ha recordado, no obstante, que “hay que ser muy cuidadoso a la hora de decidir por un modelo de gestión, también hay muchos prestadores públicos que no cumplen bien su misión”.

Por otra parte, el alto responsable de Naciones Unidas también ha admitido su preocupación por las políticas populistas. “Es una preocupación muy grande (…) Hay una emergencia global de Gobiernos populistas que pueden derivar en políticas que no tengan en consideración la defensa de los derechos humanos, especialmente en aquellas personas más vulnerables”. Sin querer citar expresamente al presidente de EE UU, Donald Trump, Heller puso como ejemplo “implementar un muro para impedir que la gente salga de un país, es obviamente una amenaza para los derechos humanos”.

Sobre el derecho humano al agua, Heller ha destacado la “fortísima desigualdad entre clases sociales y población urbana y rural; las asimetrías de género (…) Tenemos un cuadro muy desequilibrado en lo que se refiere al acceso al agua potable”, ha alertado Heller. Unos 2.100 millones de personas en el mundo consumen agua de forma poco segura, es el 29% de la población mundial. De hecho, al menos 2.000 millones de personas en el mundo consumen agua contaminada por materia fecal. “Hay un riesgo de crecientes brechas en el cumplimiento de los derechos humanos”, ha concluido el Relator de Naciones Unidas.

En el caso del saneamiento, la situación es incluso peor. “Es dramático, es uno de los aspectos más retrasados en el avance del cumplimiento de los derechos humanos en el mundo”, se ha lamentado Heller. “Dos tercios de la población mundial no tiene acceso a una instalación de saneamiento de forma segura”. Cerca de 1.000 millones de personas defecan al aire libre, de los que aproximadamente la mitad están en la India.

La responsable del Programa Hidrológico de la UNESCO, Blanca Jiménez Cisneros, y el encargado del programa Alianza Global de Operadores de Agua de ONU-Habitat, José Luis Martín Bordes, participaron en un diálogo sobre el derecho humano al agua, un derecho tan vital que debe estar por encima de conflictos territoriales y políticas. No en vano, como ha destacado la alta funcionaria de la UNESCO, en el mundo hay 592 acuíferos compartidos por 140 países.

En este mismo sentido, el director general de Promoción Económica, Competencia y Regulación de la Generalitat, Albert Castellanos, recalcó en su discurso de inauguración que los desafíos que comporta la gestión del agua en Cataluña “requiere la plena cooperación de todos los sectores públicos y privados, porque la óptima gestión del agua es una tarea colectiva”. Castellanos enumeró los grandes retos que afectan a Cataluña en materia de agua: “Mantener e incluso mejorar el altísimo nivel de calidad que hemos alcanzado en el suministro y calidad en un contexto de cambio climático; presión por el crecimiento de la población y de la actividad económica (…). Tenemos el reto de lograr un consenso social para mantener esa trayectoria”, destacó Castellanos.

El director académico del Foro de la Economía del Agua, Gonzalo Delacámara, ha subrayado la necesidad de que “se conceda al agua un perfil más alto en la agenda política y hacer un foco más intenso en las discusiones sobre los desafíos más importantes sobre el agua”.